Cocinera vivió más de 25 años en cuarentena


Mary Mallon, una cocinera, vivió más de 25 años en cuarentena en una isla frente a Nueva York, Estados Unidos.
La mujer fue llamada despectivamente “María tifoidea”, durante las epidemias de fiebre tifoidea, a finales del siglo XIX; nació en 1869 en Cookstown, Irlanda del Norte, y en 1884 emigró a Estados Unidos para iniciar una nueva vida junto a unos tíos.
En 1900 empezó a ganarse la vida como cocinera en una casa en Mamaroneck, en Westchester, Nueva York, en donde todos los residentes contrajeron fiebre tifoidea, en menos de dos semanas.
En 1901, Mary Mallon se mudó a Manhattan y trabajó para varias familias acomodadas, que también enfermaron de la misma dolencia al poco tiempo de llegar ella a sus casas; y en 1906, se afincó en Oyster Bay, en Long Island, empleándose como cocinera para la familia de un rico banquero, identificado como Charles Warren, quien pasaba allí sus vacaciones de verano, en donde seis de las once personas que ocupaban la casa enfermaron de fiebre tifoidea.
Mary Mallon logró estar sana de la fiebre tifoidea pero su organismo conservaba gérmenes tifoideos que ella contagiaba debido a su falta de higiene, sin mostrar ningún síntoma durante varios años, pero en 1907 fue arrestada y confinada en la isla North Brother, frente a la costa del Bronx, en Nueva York.
No había presencia de fiebre tifoidea en su organismo, por lo que Mary exigió su libertad, pero la Corte Suprema de Nueva York denegó su solicitud y decidió apoyar la decisión del Departamento de Salud, hasta que en 1910, un nuevo inspector de salud decidió levantar la reclusión a Mary con el compromiso de que no volviera a trabajar como cocinera, pero Mary no cumplió su promesa y volvió a emplearse como cocinera bajo el nombre de Mary Brown.
En 1915, un brote de fiebre tifoidea se declaró en la Maternidad Sloane de Manhattan. Afectó a veinticinco personas y dos de ellas fallecieron, por lo que las investigaciones condujeron hasta la cocinera y fue apodada cruelmente como “María tifoidea”.
El 27 de marzo de 1915, las autoridades del Servicio de Salud Pública pusieron en cuarentena total a Mary quien murió el 11 de noviembre de 1938, 23 años más tarde, de una neumonía.
Mary era portadora de la bacteria que provoca la fiebre tifoidea pero nunca mostró síntomas como fiebre, dolores de cabeza y diarrea, por lo cual fue la primera persona en Estados Unidos en ser identificada como portadora asintomática del patógeno.
Fuente y foto: BBC/doh



