A sus 77 años fue atropellado y @b@nd0n@d0; hoy pide justicia en Cosoleacaque


Omar Vázquez
Cosoleacaque, Ver. Desde hace más de un mes, la vida de Onésimo Hernández Beltrán dio un giro inesperado. A sus 77 años, el albañil retirado permanece con fuertes dolores y severas complicaciones para caminar, luego de haber sido atropellado por un motociclista que, asegura, nunca respondió pese a las promesas de apoyo tras el accidente.
El afectado, habitante de la calle Mariano Matamoros sin número, en la colonia Patria Libre Primera Sección, relató que el percance ocurrió la mañana del pasado 16 de abril, cuando regresaba del mercado cargando provisiones para su casa.
Mientras avanzaba junto a su carretilla sobre la calle Benito Juárez, fue impactado violentamente por una motocicleta, lo que provocó que saliera proyectado varios metros y quedara semiinconsciente sobre el pavimento.
Tras lo ocurrido, una persona se presentó en el lugar para asegurar que asumiría la responsabilidad de los hechos, deslindando al conductor de la unidad, quien presuntamente trabajaría para él.
“Llegó la ambulancia y me levantaron. Ya fue cuando un señor se hizo cargo o dijo que se iba a hacer cargo. Como dos o tres coches me dieron el paso y entonces crucé confiado, pensando que me estaban cediendo el paso. Se pararon todos los carros y vi una motocicleta como a unos 20 metros; pensé que se iba a detener, pero no. Cuando reaccioné ya me había atropellado y sentí el golpe; me tiró como a cinco u ocho metros”, declaró don Onésimo.
Después de ser trasladado al Hospital General de Minatitlán (HGM), recibió la visita de un hombre que reiteró el compromiso de cubrir gastos y apoyar durante su recuperación. Días después acudió hasta su domicilio identificándose como Neftalí y prometió regresar con medicamentos y otros insumos necesarios.
Sin embargo, desde entonces no volvió a presentarse.
“Hasta ahorita no han venido. Esto fue el 16 de abril. Ya no contestan el número que nos dejaron. Yo resulté policontundido y nadie respondió”, lamentó.
Las secuelas físicas continúan afectándolo de forma importante. El dolor en la cadera y la inflamación persistente en la pierna izquierda le impiden desplazarse con normalidad, limitando por completo sus actividades diarias.
Además del daño físico, el accidente truncó un proyecto personal con el que esperaba generar ingresos: la construcción de piletas para criar mojarras y así fortalecer la economía familiar.
“Llevo un mes sin poder trabajar y me dicen que hasta seis meses podrían pasar antes de volver a hacerlo. Imagínese nada más”, expresó.
Ante esta situación, hizo un llamado al responsable para que cumpla con el compromiso asumido y responda por las consecuencias que enfrenta.
“Estuve 15 días sin poder moverme en la cama. Ya no era nada más yo el que estaba sufriendo, sino también mi señora. Yo tengo 77 años y ella 72; ya no es una niña, ya es una persona muy adulta que está cuidando a un enfermo. Todo ese sufrimiento que yo tuve no se lo deseo a nadie, ni siquiera a él”, agregó.



