Padres son los “nutriólogos de los hogares”, son el primer filtro para que niños no consuman comida azucarada y chatarra


Enrique Burgos
Aunque hay un avance en la materia, siguen los refrescos y dulces al agua natural y las frutas, generando que las infancias padezcan enfermedades crónico degenerativas como obesidad y diabetes.
Jacqueline de la Cruz Sánchez, nutrióloga en Coatzacoalcos, manifestó que el cambio debe darse en los planteles educativos, pero también entre los encargados de cooperativas y sobre todo con los padres que son los “nutriólogos de los hogares”, siendo ejemplo en la elección de alimentos cuando van por la despensa.
“Nuestro programa les mandamos información a los padres de familias, damos pláticas a gente que maneja cooperativas, maestros, porque sabemos que ellos son los nutriólogos de los hogares, ellos son los que tienen que empezar a hacer cambios en la elección, hay que integrar más frutas, más verduras”, informó.
Reiteró que el consumo prolongado de comida chatarra y bebidas con altos niveles de azúcar está directamente vinculado con el incremento de casos de diabetes tipo 1 en la población infantil.
“Obviamente desde luego, es uno de los factores de riesgo que dejan que el niño puede desarrollar diabetes tipo 1, la mala alimentación, el consumo de tantas comidas azucaradas y comida chatarra, si el niño puede generar una enfermedad crónica”, manifestó.
Lo anterior lo dio a conocer en el marco del programa de apoyos solidarios educativos, iniciativa del ayuntamiento de Coatzacoalcos que busca realizar diagnósticos del Índice de Masa Corporal (IMC) con el fin de detectar problemas de desnutrición, baja talla u obesidad en los estudiantes.
Con lo anterior podrán canalizar a los niños detectados hacia consultas médicas, tratamientos dentales en hospitales de su sector y servicios de salud mental proporcionados por salud pública municipal.



