Respalda España reformas en México si no son retroactivas: Canciller

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Reino de España, José Manuel Albares Bueno, visitó México y llamó a mirar hacia el futuro para impulsar la relación que existe entre ambos países al reiterar su rechazo a las acusaciones del presidente Andrés Manuel López Obrador contra empresas españolas, que presuntamente se beneficiaron económicamente en sexenios anteriores.
Albares Bueno dijo en entrevista con Milenio que no entiende lo que el mandatario mexicano quiere decir cuando propone una “pausa” en las relaciones, pues no ve a nadie con interés o deseos de pausar lo que considera que es una buena relación.
En cuanto a las empresas españolas, aseguró que no han hecho más que trabajar por el bienestar y el crecimiento de México, por lo que su reputación no debería quedar bajo sospecha debido a que han trabajado bajo el marco legal establecido en el país, el cual, espera, que en caso de modificarse no sea retroactivo ni contrario a los tratados comerciales vigentes, pues eso provocaría preocupaciones.
Cuestionado sobre si preocupan las modificaciones al marco legal con el que las empresas españolas decidieron invertir en México y ahora se proponen cambios como en el sector eléctrico, el canciller español respondió:
“Los cambios no preocupan. Todo país soberano tiene derecho a introducir su legislación como considere y a ir haciéndola evolucionar. Lo que puede preocupar es si se decide tomar acciones retroactivas o que choquen con tratados ya firmados de México, por ejemplo, con la Unión Europea. Nosotros no concebimos que de repente pueda haber un cambio retroactivo, de las condiciones con las que se ha venido trabajando, o que se pueda ir contra el marco acordado en el seno de la Unión Europea, pero estoy seguro que un gran país como es México ni se plantea esas cosas.”
Sobre lo que espera al regresar a España tras su visita a México, dijo que espera reforzar, relanzar aún más la relación entre México y su país.
Apuntó que en estos momentos tan complicados en todo el planeta, donde se intenta erradicar la pandemia de COVID-19, donde la agresión ilegal, injusta e injustificada de Rusia y a Ucrania “nos hacen entrar en una nueva era de consecuencias que no somos capaces de vislumbrar todavía, pero que van a afectar la estructura política y económica”.
Apuntó que “dos países que tienen tanto en común, como España y México, que estamos en la base de la comunidad iberoamericana, que compartimos un idioma en común, que compartimos una misma visión del mundo, de multilateralismo, de deseo de paz, de justicia social, de democracia, tenemos que concertarnos.”
Cuestionado sobre lo dicho por el presidente de México, de poner “pausa” a las relaciones bilaterales, dijo:
“Yo, sinceramente, no sé muy bien qué quiere decir el presidente López Obrador con la «pausa». He oído sus declaraciones de esta mañana, que no comprendo tampoco. Rechazo esas acusaciones que se ponen de manera velada a empresas españolas, que lo que están haciendo, desde hace muchos años, es trabajar por el bienestar y el crecimiento de México y que, además, (las acusaciones) no van acompañadas por ninguna prueba.
También agradezco que (el Presidente) haya dado la bienvenida a mi visita hoy aquí.”
Comentó que percibe que “hay siete mil empresas españolas en México que dan trabajo de manera directa a casi 300 mil mexicanos e indirecta a un millón; que hay 500 empresas mexicanas en España y son bienvenidas, todas las empresas mexicanas a España y dan trabajo a 20 mil españoles; que hay casi 200 mil españoles en México y también hay más de 30 mil mexicanos en España, que son bienvenidos y viven en perfecta armonía con nosotros; que cada vez miles de estudiantes cruzan el Atlántico para ir a universidades de uno y otro lado; que las relaciones familiares (que es algo histórico entre nuestros dos países) no hacen sino crecer, porque estamos hablando de relaciones de familia, de familias en plural y de familia en esta relación entre España y México; que queremos impulsar en común nuestro idioma, y uno de cada cinco hispanohablantes es mexicano.”
Agregó que, todo eso, unido a que “España es el gran abogado, el gran portavoz de México en la Unión Europea para conseguir un acuerdo global, que sea mutuamente beneficioso. Eso no se puede pausar, pero porque nuestros ciudadanos no lo quieren; no lo quieren los mexicanos, no lo quieren los españoles. Y yo, desde luego, lo que quiero es acompañar ese movimiento, que año con año cojamos el sector que cojamos, el sector empresarial, el sector cultural, el sector educativo, las acciones conjuntas que hacemos en los organismos mundiales donde estamos juntos en todos los foros, en Naciones Unidas, en el G20, en la OCDE, en la Organización Mundial del Comercio, no hace más que crecer.”
Fuente:Milenio/Foto:Archivo/JAC



